La isla
Siempre recurrí a vos como un naufrago.
Sediento de tus labios de agua dulce,
Buscando tu sombra protectora a este entorno abrasador
Inconsciente de tantos días de soledad y locura
Consciente que volver a reunirnos sería solo un espejismo
Aburrido de patear la arena y la rutina
Desesperado de solo pensarte tanto
Delirio de imaginación, verte nadando hacia mí entre las olas.
Creo morir, faltas alimento de mi corazón y cuerpo
Me encuentro hecho un estropajo, temo asustarte
Siento el aire gélido de las noches, tratando de olvidarte
No hablo con nadie, solo pronuncio tu nombre
Cuanto entre mis brazos te tengo dormida,
Soñando de a ratos en esta isla.
Aun así temblando, soy feliz.
Carqueja





